Señales asociadas a la tristeza prolongada
La tristeza persistente puede relacionarse con síntomas como pérdida de motivación, aislamiento, cambios en el descanso o dificultad para disfrutar actividades habituales. También puede aparecer junto con ansiedad, estrés, insomnio o depresión, por lo que una evaluación psicológica ayuda a comprender cada caso.
